Autopoiesis
Explicación
Humberto Maturana y Francisco Varela, neurobiólogos chilenos, acuñaron en los años 70 el concepto de autopoiesis (literalmente «auto-creación») para caracterizar lo específico de los seres vivos. Un sistema autopoiético es aquel que produce continuamente sus propios componentes manteniendo al mismo tiempo la red de producción que lo constituye. La vida es, en esencia, un proceso circular de auto-producción.
Pensemos en una célula. Sus membranas, proteínas, ribosomas, enzimas están siendo constantemente destruidos y reemplazados. Pero cada componente nuevo es producido por la red completa de procesos que, a su vez, depende de ese componente. La célula no es un objeto, es un patrón auto-sostenido de producción. Si el patrón se detiene, la célula muere aunque los átomos permanezcan.
La autopoiesis tiene implicaciones profundas para la filosofía de la mente. Maturana y Varela sostuvieron que todo sistema vivo es cognitivo en un sentido mínimo: debe discriminar su entorno para preservarse (qué comer, qué evitar, hacia dónde moverse). La cognición no es algo que aparece tarde en la evolución con los cerebros complejos, sino que es co-extensiva con la vida misma.
Esta tesis identifica vida y cognición, lo cual tiene consecuencias interesantes. Una bacteria ya «conoce» su entorno en un sentido mínimo: lo discrimina y actúa diferencialmente sobre él. Un hongo, una planta, un pulpo, un humano: todos son continuaciones del mismo fenómeno básico, enriquecido por capas evolutivas adicionales (sistema nervioso, cerebro, lenguaje), pero sin discontinuidad radical.
Varela, en su obra posterior, extendió la autopoiesis hasta la consciencia humana, proponiendo la neurofenomenología: un programa que combina descripciones en primera persona (fenomenológicas) con descripciones en tercera persona (neurocientíficas) para estudiar los estados conscientes. Su idea era que la consciencia emerge del acoplamiento de un cerebro autopoiético con un entorno significativo, no de operaciones computacionales abstractas.
La autopoiesis ha influido en biología teórica, sociología (Niklas Luhmann la aplicó a sistemas sociales), economía ecológica, ciencia cognitiva y filosofía de la mente. Su desafío a las visiones mecánicas-reduccionistas de la vida y a las visiones computacionales de la mente sigue siendo profundo, y alimenta el programa más amplio del enactivismo contemporáneo.
Puntos fuertes
- Articulación rigurosa entre biología y cognición.
- Originaria de Latinoamérica, expansiva globalmente.
- Base para enactivismo, neurofenomenología, terapia sistémica.
- Diálogo con sistemas, cibernética de segundo orden y constructivismo.
Principales críticas
- Concepto de cognición demasiado amplio: ¿qué no es cognitivo?
- Difícil articulación con neurociencia computacional.
- Subestima el papel representacional en cognición compleja.
- Operacionalización del 'acoplamiento estructural' es opaca.