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Materialismo mecanicista

Thomas Hobbes, Julien Offray de La Mettrie, Paul-Henri d'Holbach
ÉpocaModerno temprano (1500-1800) · 1651
RegiónEuropa · Inglaterra / Francia
DisciplinaFilosofía

Explicación

Frente al dualismo cartesiano, otros pensadores del siglo XVII y XVIII tomaron el camino opuesto: si todo en la naturaleza obedece a leyes mecánicas, ¿por qué la mente debería ser una excepción? Thomas Hobbes lo declaró con crudeza en el Leviatán (1651): pensar es solo movimiento de partículas internas. La consciencia no sería más que un cierto tipo de mecanismo en marcha.

Esta línea encontró su expresión más extrema en Julien Offray de La Mettrie, cuyo libro El hombre máquina (1747) sostuvo que el cuerpo humano es un autómata complejo y que todos los fenómenos mentales —deseos, pensamientos, emociones— son consecuencias de su funcionamiento físico. Si los animales son máquinas (como aceptaba Descartes), no hay razón para que el ser humano no lo sea también: solo es una máquina más sofisticada.

El materialismo mecanicista es una posición monista (existe una sola sustancia, la materia) y reduccionista (todos los fenómenos se explican por sus partes y sus interacciones físicas). En su versión clásica concibió el universo como un gran mecanismo determinista: dado el estado inicial y las leyes, todo el futuro estaría fijado, incluyendo cada pensamiento humano.

Sus argumentos a favor son fuertes: hay una correlación enorme entre estados cerebrales y estados mentales, los daños cerebrales alteran predeciblemente la mente, los fármacos modifican estados subjetivos, y la evolución biológica explica de modo continuo la aparición de mentes desde organismos sin mente. La parsimonia ontológica habla a su favor: una sola sustancia explica más con menos.

Sus debilidades también son notorias: la mecánica clásica del siglo XVIII era ingenua frente a la mecánica cuántica del XX; el determinismo estricto choca con la libertad fenoménica; sobre todo, no explica por qué los procesos físicos van acompañados de experiencia subjetiva. Aunque expliquemos el qué hace el cerebro, queda en pie por qué hay algo que se siente al ser ese cerebro.

El materialismo contemporáneo es mucho más matizado: el fisicalismo no-reductivo, el funcionalismo, el naturalismo biológico o el monismo russelliano son herederos de aquella intuición fundadora pero abandonan la metáfora mecánica simplista. Aun así, la apuesta básica de La Mettrie sigue siendo la posición mayoritaria entre filósofos profesionales: la mente, sea lo que sea, es algo que hace la materia organizada.

Puntos fuertes

  • Parsimonia ontológica: una sola sustancia.
  • Compatibilidad inmediata con el desarrollo de las ciencias naturales.
  • Eliminación del problema de interacción cartesiano.
  • Bases para una psicología y antropología naturalizadas.

Principales críticas

  • Reducción demasiado simple: no explica la cualidad subjetiva de la experiencia.
  • El mecanicismo de bajo nivel ha sido superado por la propia física moderna.
  • Dificultad para dar cuenta de la intencionalidad y el contenido semántico.
  • El argumento del zombi y el problema duro reabren la cuestión que el mecanicismo creía cerrada.

Conexiones con otras teorías