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Monadología

Gottfried Wilhelm Leibniz
ÉpocaModerno temprano (1500-1800) · 1714
RegiónEuropa · Alemania
DisciplinaFilosofía

Explicación

Gottfried Wilhelm Leibniz, polímata alemán y rival intelectual de Newton, publicó en 1714 un breve y enigmático tratado titulado Monadología, donde presentó una visión del universo radicalmente distinta a la de su época. Toda la realidad estaría compuesta por infinitas mónadas: sustancias simples, indivisibles, sin partes, cada una de ellas un punto de vista único sobre el conjunto del cosmos.

Las mónadas no son átomos materiales sino centros de actividad mental. Cada una percibe (con mayor o menor claridad) el universo entero desde su perspectiva particular. Las mónadas más simples (las de las plantas o las piedras) tienen percepciones confusas y sin auto-consciencia; las más complejas (las de los animales) tienen percepción y memoria; las racionales (las almas humanas) tienen además apercepción, es decir, consciencia de sus propias percepciones.

Una idea desconcertante de Leibniz es que las mónadas «no tienen ventanas»: ninguna influye causalmente sobre otra. ¿Cómo entonces parece que el mundo funciona coherentemente? Mediante la armonía preestablecida: Dios, al crear las mónadas, las sincronizó como relojes perfectamente ajustados, de modo que sus estados internos se corresponden mutuamente sin necesidad de comunicación real.

Aplicado a la consciencia, esto significa que mi cuerpo y mi mente son en realidad colecciones de mónadas (la mente humana sería la mónada dominante de un agregado corporal), cada cual desplegando su propia secuencia interna. La sensación de causación entre mis decisiones y mis movimientos sería una ilusión bien orquestada, sostenida por la armonía divina.

La monadología es, por una parte, una propuesta extravagante incluso para su tiempo; por otra, anticipa intuiciones contemporáneas sorprendentes: la idea de que la realidad última podría ser de naturaleza mental (idealismo, panpsiquismo), la importancia del punto de vista (perspectivismo), la noción de que cada parte refleja al todo (universos holográficos) y la propuesta de que el universo es esencialmente computacional o informacional.

Pensadores actuales como Whitehead reconfiguraron la monadología en su filosofía del proceso, sustituyendo las sustancias por «ocasiones de experiencia» que se influyen mutuamente. La intuición leibniziana de que cada átomo, cada célula, cada partícula podría tener algún grado primitivo de proto-experiencia sigue alimentando teorías panpsiquistas como las de Galen Strawson, Philip Goff o el cosmopsiquismo contemporáneo.

Puntos fuertes

  • Anticipa la noción de inconsciente y de grados de consciencia.
  • Ofrece un panpsiquismo articulado y sistemático.
  • Modelo perspectivista: cada consciencia es un punto de vista irreducible.
  • Inspiración recurrente para teorías contemporáneas (Whitehead, Tononi).

Principales críticas

  • La armonía preestablecida es una solución teológica difícil de aceptar fuera del teísmo.
  • Postula una infinidad de entidades inverificables.
  • El 'sin ventanas' bloquea cualquier dinámica causal observable.
  • Difícil reconciliación con la física contemporánea.

Conexiones con otras teorías